Por Instituto Carbonell
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3 de abril de 2025
La ansiedad anticipatoria suele ocurrir cuando la persona se preocupa por algo que aún no ha pasado. Las personas con este tipo de ansiedad tienden a imaginar escenarios negativos o catastróficos, lo que provoca un estrés elevado, incluso cuando la situación aún no ha sucedido. Según se explica en el artículo, la ansiedad en sí misma no es mala, de hecho, es una respuesta natural del cuerpo. Cuando sentimos ansiedad, es porque nuestro cerebro nos está diciendo que algo importante está por suceder, como una entrevista de trabajo o un examen, y nuestro cuerpo se prepara para afrontarlo. Esto nos ayuda a estar alerta y concentrados. Sin embargo, el problema surge cuando la ansiedad es demasiado intensa o aparece en momentos donde no debería. Si la ansiedad empieza a interferir en la vida diaria, como evitar salir de casa, dificultades para dormir o no disfrutar de actividades que antes te gustaban, es cuando se convierte en un problema. En esos casos, la ansiedad puede limitar nuestras acciones, relaciones y bienestar, afectando nuestra calidad de vida. En el artículo se explica que la incertidumbre tiene un peso importante en la ansiedad anticipatoria, esta consiste en no saber exactamente qué va a pasar, lo que puede hacernos sentir incómodos o estresados. Sin embargo, la ansiedad anticipatoria es cuando ya asumimos que lo peor va a suceder y creemos que hay un peligro, aunque en realidad esto no sea así. Hoy en día, vivimos en un mundo donde nos gusta tener todo bajo control y esto hace que nos sintamos más inseguros. La incertidumbre forma parte de nuestra vida, pero al querer controlar todo, cada vez toleramos menos esa incertidumbre, porque sentimos que no estamos cumpliendo con las expectativas de lo que queremos para nuestra vida, y eso nos puede frustrar. Este miedo y esa sensación de incertidumbre a menudo se traducen en ansiedad anticipatoria. En opinión del Dr. Carbonell y M. Miranda, recomiendan estar atentos a la presencia de estos pensamientos y al impacto que tienen en nuestra vida diaria, con el fin de buscar el apoyo de un profesional de la salud mental que nos ayude a gestionarlos adecuadamente.